Efesios 1:3
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.”
Introducción
Dios nos ha bendecido con toda bendición espiritual en Cristo. Esto significa que no hay bendición que Él no quiera darte, de acuerdo con Su voluntad. A veces, oramos y esperamos respuestas, pero sentimos que esas bendiciones están fuera de nuestro alcance. Sin embargo, Dios no miente y no se arrepiente de Sus promesas. Él quiere que vivamos en gozo, amor, paz y victoria, siempre bajo Su protección.
¿Qué es la bendición de Dios?
Primero que todo quiero explicar qué es la bendición de Dios. Esto no es simplemente recibir cosas buenas o mucho dinero, salud, paz o alegría. Todas estas cosas se pueden esfumar en un instante cuando uno tiene su confianza en lo material y no en lo espiritual.
Alguien puede tener mucho dinero y de repente perderlo todo, y si esa persona se desmorona, se agobia y siente aflicción descontrolada, su confianza estaba en el dinero y no en Dios.
Cualquiera puede tener muchas cosas, pero cuando las pierde, si esa persona siente que se va a morir por aquello que perdió, su confianza no estaba en Dios, sino en lo que poseía.
Un ejemplo es Job: lo perdió todo, pero siguió confiando en que Dios estaba con él y se mantuvo firme creyendo que Dios le ayudaría a vencer el dolor y volver a restituirle todo lo que había perdido, porque la bendición de Dios está dentro de uno y no en las cosas. Puedes perderlo todo y, si tienes la bendición de Dios en tu vida, lo vuelves a recuperar.
Efesios 1:3, explicado
Este pasaje de Efesios 1:3 es uno de los versículos más profundos de toda la Biblia. En una sola oración, el apóstol Pablo resume lo que Dios ha hecho por todos los que han puesto su fe en Jesucristo: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”.
1. “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”
Pablo comienza con una alabanza, una confesión o, mejor dicho, una declaración. La palabra “Bendito” aquí no significa que Dios recibe algo de nosotros que no tenga. Cuando nosotros bendecimos a Dios, significa que nosotros reconocemos lo que Él ya es: lo alabamos, lo honramos y lo adoramos. Reconocemos su grandeza.
En cambio, cuando Dios nos bendice, Él sí nos da algo. Es interesante notar que la misma palabra “bendición” cambia de sentido según quién la realiza:
- Nosotros bendecimos a Dios con adoración.
- Dios nos bendice con sus dones, su gracia y su favor.
Pablo comienza diciendo: “Antes de hablar de lo que Dios me dio, quiero hablar de quién es Dios”. Eso enseña un principio muy importante: la adoración siempre debe venir antes de las peticiones.
2. “El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”
Pablo identifica exactamente quién es este Dios. No habla de un dios cualquiera. Habla del Padre del Señor Jesucristo. Esto demuestra que toda bendición llega al creyente solamente por medio de Cristo. Jesús mismo dijo, Juan 14:6: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí”. No existe bendición espiritual fuera de Cristo.
3. “Que nos bendijo...”
Observa el tiempo verbal. No dice: “Nos bendecirá” ni “Nos está bendiciendo”. Dice: “nos bendijo”. Está en pasado. ¿Por qué? Porque cuando una persona recibe a Cristo, Dios ya le entrega una enorme cantidad de bendiciones espirituales que permanecerán por el resto de sus vidas, si no se apartan del camino del bien.
No son promesas futuras. Son una realidad presente, constante. Es parecido a un hijo que nace dentro de una familia. Desde el instante en que nace ya tiene un padre, un apellido, una herencia y pertenece a esa familia. No tiene que ganarse esos derechos. Así ocurre con el creyente.
4. “Con TODA bendición espiritual”
Esta frase es impresionante. ¿Qué significa? Que Dios no dejó nada necesario para nuestra salvación fuera de Cristo. Ya tenemos acceso a todo lo necesario para vivir una vida en fortaleza con la ayuda de Cristo y no hay nada que no podamos cumplir. Por ejemplo: perdón, paz, acceso al Padre, el Espíritu Santo, la Palabra, la oración, comunión con Dios y victoria sobre el pecado.
Todo esto forma parte de la bendición espiritual. Muchos creyentes oran diciendo: “Señor, dame una bendición”. Y Dios podría responder: “Ya te la di en Cristo”.
5. ¿Qué significa “bendición espiritual”?
Aquí Pablo hace una diferencia importante. No dice: bendiciones materiales. Dice: bendiciones espirituales. Esto no significa que Dios nunca bendiga materialmente. Claro que sí. Pero Pablo está enseñando que las mayores riquezas no son materiales.
Dos personas pueden tener exactamente el mismo salario. Una vive llena de ansiedad y no le alcanza; la otra vive llena de paz y le da para todo. ¿Cuál posee una bendición más grande? La paz. Porque la paz no puede comprarse. Las bendiciones espirituales transforman el corazón. Las cosas materiales solamente cambian las circunstancias momentáneamente.
6. “En los lugares celestiales”
Esta expresión aparece varias veces en Efesios. No significa únicamente el cielo donde iremos después de morir. Se refiere al ámbito donde Cristo reina y donde Dios gobierna. Es decir: nuestra ciudadanía ya pertenece al Reino de Dios. Aunque vivimos en la tierra, espiritualmente pertenecemos al cielo. Como dice Filipenses 3:20: “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”. Eso significa que nuestra verdadera riqueza no depende del banco. Depende del Reino de Dios.
7. “En Cristo”
Estas dos palabras son probablemente las más importantes del versículo. Toda la carta a los Efesios gira alrededor de ellas. Pablo repite constantemente: en Cristo, por Cristo, mediante Cristo. ¿Por qué? Porque fuera de Cristo no existe ninguna bendición espiritual. Cristo es como una puerta. Todo pasa por Él. Imagina un árbol. Las ramas solamente reciben vida si permanecen unidas al tronco. Jesús dijo, Juan 15:5: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. Todo lo que Dios nos da llega porque estamos unidos a Cristo.
8. ¿Cuáles son esas bendiciones?
Dios nos escogió. Dios nos adoptó. Dios nos redimió. Dios perdonó nuestros pecados. Nos dio el Espíritu Santo. Nos prometió una herencia eterna.
Muchos creyentes viven pensando: “Me falta algo para ser feliz”. Pero Pablo dice: “No. En Cristo ya tienes todo lo necesario para tu vida espiritual”. No significa que no habrá problemas. Significa que ninguna dificultad puede quitarte tu salvación, el amor de Dios, el Espíritu Santo, la vida eterna, el perdón y la adopción como hijo de Dios. Las circunstancias cambian. Las bendiciones espirituales permanecen para siempre.
La bendición de Dios
En la Biblia, la bendición de Dios es el favor, la presencia, el cuidado y la aprobación de Dios sobre la vida de una persona. A veces incluye bendiciones materiales, pero siempre incluye bendiciones espirituales que son mucho más importantes.
- La bendición de Dios es Su favor. Cuando Dios bendice a alguien, está mostrando Su favor y gracia sobre esa persona. Proverbios 10:22: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella”.
- La bendición comienza con una relación con Dios. La mayor bendición no es el dinero ni la salud, sino conocer a Dios y tener comunión con Él. Salmo 16:11: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre”.
- La bendición trae paz. Aunque existan problemas, Dios da una paz que el mundo no puede ofrecer. Juan 14:27: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.
- La bendición incluye provisión. Dios promete suplir las necesidades de sus hijos conforme a Su voluntad.
- La bendición protege. Dios guarda y cuida a quienes confían en Él. Salmo 91:11: “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti”.
- La bendición fortalece. Dios da fuerzas para seguir adelante cuando llegan las pruebas. Isaías 40:31: “Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas”.
- La obediencia abre la puerta a la bendición.
- La bendición también nos convierte en bendición. Dios bendice a sus hijos para que ayuden y bendigan a otros. Génesis 12:2: “Te bendeciré... y serás bendición”.
- La bendición permanece aún en tiempos difíciles. Los creyentes pueden enfrentar pruebas, pero Dios sigue obrando para bien. Romanos 8:28: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”.
- La mayor bendición es la salvación en Cristo. El regalo más grande de Dios es el perdón de los pecados y la vida eterna por medio de Jesucristo.
Muchas personas piensan que la bendición de Dios consiste únicamente en tener dinero, una casa, un buen trabajo o buena salud. Aunque Dios puede conceder todas esas cosas, la verdadera bendición es vivir bajo Su voluntad, disfrutar de Su presencia y tener la seguridad de la vida eterna. Una persona puede tener pocas posesiones y estar profundamente bendecida, mientras que otra puede tener grandes riquezas y vivir sin la paz de Dios.
La bendición de Dios es Su favor, Su presencia y Su obra en nuestra vida, produciendo paz, fortaleza, provisión, protección y, sobre todo, la salvación por medio de Jesucristo.
¿Qué puede impedirnos disfrutar las bendiciones?
Hay muchas personas que se preguntan: ¿Por qué no he recibido esa respuesta que tanto anhelo? ¿Qué me está impidiendo disfrutar de las bendiciones que Dios ya ha puesto en mi vida? Hoy quiero hablarte de algunas razones que podrían estar impidiendo que recibas y disfrutes las bendiciones de Dios en su plenitud.
Deuteronomio 30:15-16
15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.
- La desobediencia. Una de las razones más comunes por las que no recibimos las bendiciones de Dios es la desobediencia. Deuteronomio nos dice que debemos cumplir los mandamientos de Dios y temerle, para que nos vaya bien.
- No escuchar la voz de Dios. A veces, Dios te habla, pero no lo escuchas o ignoras Su dirección. No podemos esperar recibir bendiciones si no estamos dispuestos a obedecer lo que Él nos pide.
- Rebelión. A veces, no aceptamos la corrección de Dios porque no es lo que queríamos escuchar. Esto bloquea nuestras bendiciones. No podemos estar a medias con Dios, un día en la luz y otro en la oscuridad.
- No poner en práctica la Palabra. Conocer el camino de la verdad no es suficiente; debemos caminar en él. La desobediencia frena las bendiciones que ya están listas para que las recibas.
- La falta de fe. Otro obstáculo que puede impedir que disfrutes las bendiciones es la falta de fe. Hebreos 11:6 nos dice que sin fe es imposible agradar a Dios.
- Mantener la fe en tiempos difíciles. Dios prueba nuestra fe a través de las dificultades. A pesar de los problemas, nuestras palabras deben ser de fe y confianza. La duda es un pecado que cierra las puertas de las bendiciones.
- La idolatría. La idolatría también puede ser una barrera que impide que recibas las bendiciones de Dios. Ezequiel 14:4 nos advierte sobre los ídolos en el corazón. La idolatría es un pecado grave que aparta a Dios de nosotros. Si hay algo en tu corazón que ocupa Su lugar, pídele a Dios que lo quite.
- Ídolos en el corazón. Todo lo que ocupa el lugar de Dios en tu vida es un ídolo. Puede ser el dinero, el trabajo o incluso la familia. Dios debe ser el centro de tu vida.
- El ego. Finalmente, no despojarse del yo puede ser una razón por la que no recibimos las bendiciones de Dios. Gálatas 2:20: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Dice que ya no vivimos nosotros, sino que Cristo vive en nosotros.
NECESITAMOS SABIDURÍA PARA VIVIR EN BENDICIÓN
La sabiduría, según la Biblia, no es simplemente tener mucho conocimiento. La sabiduría es la capacidad dada por Dios para entender Su voluntad y aplicar correctamente el conocimiento en la vida diaria.
Una persona puede tener mucha educación, títulos universitarios y conocimientos, pero no ser sabia. En cambio, alguien con poca educación puede ser muy sabio si vive conforme a los principios de Dios.
La definición bíblica de la sabiduría es: “La capacidad de pensar, decidir y actuar de acuerdo con la voluntad de Dios”.
Recuerde que hay diferencia entre conocimiento, entendimiento y sabiduría. Sabiduría es saber qué hacer, cuándo hacerlo, cómo hacerlo y por qué hacerlo.
Conclusión
Es hora de reflexionar sobre estas áreas que pueden estar impidiendo que disfrutes las bendiciones que Dios ya tiene listas para ti. Examina tu corazón: ¿hay desobediencia, falta de fe, idolatría o ego que debas entregar a Dios? Si es así, pídele que te transforme y fortalezca. Él quiere derramar Sus bendiciones sobre ti, pero primero debes estar dispuesto a dejar que Su Espíritu trabaje en ti.