Lucas 22:39-46 39 Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. 40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. 45 Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; 46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.
Como padres educamos y enseñamos a nuestros hijos de acuerdo con nuestra manara de ser. Tal vez como nos formaron a nosotros o dependiendo de lo fácil o duro que nos trató la vida…
-Hay lugares, países y territorios que no se puede formar a un niño de la misma forma que se educa a alguien de un país desarrollado… (USA-ÁFRICA)
►Jesús en medio de la agonía y a punto de ser crucificado se sacrifico aun mas al ponerse a orar intensamente…
►Jesús enseño a sus discípulos de una manera que ellos se volviesen fuertes…, él no los formaba haraganes…, debiluchos…, cobardes…
►Cualquier psicólogo o los familiares de los discípulos pudieran decir, Jesús déjalos descansar, están tristes, agotados, han caminado mucho y todavía tu quieres que se pongan a orar…
►Todo el que quiera entrar en este caminar de Cristianos, será formado para llegar a ser un hombre o una mujer aguerrida, esforzados, valientes, dispuestos a dar todo por el evangelio de Jesucristo… Mateo 16:25 “25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.”
UNA FÁBULA MUY CONOCIDA
Había una vez un granjero que tenía dos animales en su granja: un pollo y un cerdo. Un día, el granjero tuvo una idea para preparar un delicioso desayuno. Le pidió a la gallina que le diera un huevo para su desayuno, esta amablemente accedió. Sin embargo, al granjero también se le ocurrió la idea de tener jamón en su desayuno. Entonces, se dirigió al cerdo y le pidió que le diera su vida para hacer el jamón. El cerdo, sabiendo que dar su vida significaba sacrificio total, reflexionó profundamente sobre la solicitud.
►Esto es simplemente un ejemplo como metáfora de entrega y sacrificio, nos lleva a reflexionar sobre dos tipos diferentes de compromisos en la vida cristiana: el compromiso parcial y el compromiso total. Esta metáfora se relaciona directamente con lo que leímos en Mateo 16:25, donde Jesús habla sobre perder la vida por causa de Él para encontrarla verdaderamente.
La gallina representa el compromiso donde podemos estar parcialmente dispuestos a dar algo, hacer una pequeña contribución o un sacrificio sin llegar a cambiar radicalmente nuestra vida. Al dar huevos, la gallina da algo valioso, pero aún sigue con vida, manteniendo su comodidad y su existencia sin alteraciones significativas. En el contexto cristiano, esto puede compararse con personas que están dispuestas a hacer ciertos actos de generosidad, ir a la iglesia de vez en cuando, o orar de vez en cuando, pero NO están dispuestas a darse de lleno con una vida centrada en seguir a Cristo, es una condición de servir a mi manera, como yo quiero…
El cerdo simboliza el compromiso total y el sacrificio absoluto. El cerdo da su vida por completo para que el granjero pueda tener el jamón. Este nivel de entrega va mucho más allá de simplemente dar algo; implica una rendición total y completa de sí mismo. Relacionándolo con el contexto cristiano, esto representa a aquellos que están dispuestos a renunciar a sus deseos egoístas ya entregarse totalmente a Dios, sin reservas. Significa vivir una vida en la que Cristo es el centro y donde todas las decisiones, acciones y pensamientos son guiados por los principios y enseñanzas de Jesús…
►Tendríamos que considerar la profundidad de nuestro compromiso con Cristo. Jesús nos llama a tomar nuestra cruz y seguirlo, lo que implica renunciar a nosotros mismos y vivir una vida de entrega y obediencia. A menudo, podemos estar tentados a quedarnos en un nivel de compromiso parcial, donde damos algo a Dios, pero no estamos preparados a someternos completamente a su voluntad. Sin embargo, el llamado de Jesús es claro: para encontrar la verdadera vida y propósito, debemos estar dispuestos a darlo todo y entregar nuestra vida por causa de Él…
En Mateo 16:25, Jesús nos muestra que, al perder nuestra vida en favor de Él, encontraremos una vida plena y significativa. El sacrificio total puede parecer aterrador o difícil, pero es el camino hacia la verdadera libertad y el gozo en Cristo.
LA ENSEÑANZA DE JESÚS SOBRE LA ENTREGA TOTAL
En el contexto de Mateo 16, encontramos un diálogo entre Jesús y sus discípulos en la región de Cesarea de Filipo. En este pasaje, Jesús pregunta a sus discípulos quién dice que es Él. Pedro responde afirmativamente, confesando que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Jesús lo elogia y aclara que esta confesión no fue revelada por ser humano, sino por el Padre celestial.
►Allí Jesús comienza a enseñar sobre su misión y lo que significa seguirlo. Les habla sobre su muerte y resurrección, y cómo debe cargar su cruz para seguirle. Luego, pronuncia las palabras del que enfatizan la necesidad de renunciar a uno mismo y estar dispuesto a perder la vida por causa de Él.
Análisis del texto: Mateo 16:25 “25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.”
Renunciar a uno mismo: Jesús nos llama a renunciar a nuestro propio egoísmo y centrarnos en Él como el centro de nuestras vidas. Esto implica dejar de priorizarnos a nosotros mismos y poner a Jesús en el trono de nuestro corazón y voluntad. Es un llamado a despojarnos de nuestras ambiciones egoístas y a buscar la voluntad de Dios por encima de la nuestra.
El sacrificio y la entrega total: Jesús enfatizó que aquellos que buscan salvar su vida por medios egoístas, finalmente la perderán. En cambio, aquellos que pierden su vida por causa de Él, es decir, están dispuestos a entregarse totalmente a su voluntad y propósito, encontrarán la verdadera vida, plena y eterna en comunión con Dios.
►El mensaje de Jesús en Mateo 16:25 sigue siendo relevante para los seguidores de Cristo en la actualidad. Nos insta a examinar nuestra disposición para renunciar a nuestros intereses y comodidades, y abrazar una vida de entrega total a Dios. Esta entrega implica seguir a Jesús sin importar los desafíos que podamos enfrentar, cargar nuestra cruz, y estar dispuesto a sacrificarnos por el bien del Reino de Dios…
NUESTRA RESPUESTA AL SACRIFICIO DE JESÚS.
Reflexionar sobre el sacrificio de Jesús es fundamental para comprender la magnitud de su amor y la profundidad de su entrega por cada uno de nosotros. A través de su muerte en la cruz, Jesús nos ofrece redención y vida eterna, reconciliándonos con Dios y abriendo el camino hacia la salvación.
El sacrificio de Jesús en la cruz: Juan 3:16 “16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
1 Pedro 2:24 “24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”
Lucas 9:23 “23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”.
REFLEXIÓN
Al meditar en el sacrificio de Jesús en la cruz, nos encontramos con una muestra incomparable de amor y entrega. Él dejó la gloria celestial para vivir entre nosotros, experimentando la humanidad en toda su fragilidad y limitaciones. Luego, llevó voluntariamente nuestros pecados y cargó con el castigo que merecíamos, ofreciendo su vida como el perfecto Cordero de Dios, el sacrificio definitivo que nos reconciliaría con el Padre.
Frente a este inmenso amor, nos hacemos una pregunta crucial: ¿Cómo respondemos a este sacrificio? Jesús nos llama a seguirle, a negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz diariamente.
►El apóstol Pablo nos exhorta a ofrecer nuestro cuerpo como sacrificio vivo, es decir, a vivir una vida consagrada a Dios, obedeciendo su Palabra y siendo testimonio de su amor en el mundo. Al entregarnos por completo a Jesús, encontramos un sentido más profundo y significativo en la vida, experimentamos una paz que trasciende las circunstancias, y disfrutamos de la esperanza de la vida eterna junto a nuestro Salvador.
CONCLUSIÓN
En conclusión, la fábula de la gallina y el cerdo, junto con la exégesis del texto bíblico de Mateo 16:25, es una poderosa lección sobre el compromiso y la entrega total a Jesús.
► ¿Estamos dispuestos a entregar nuestra vida a Él?
► ¿Estamos dispuestos a renunciar a nuestras comodidades para seguir a Jesús en obediencia y amor?
La metáfora de la gallina y el cerdo nos recuerda que hay dos tipos de compromisos en la vida cristiana: el compromiso parcial, representado la gallina que da un huevo, y el compromiso total, simbolizado por el cerdo que da su vida. Jesús nos llama a dejar de lado el compromiso superficial ya abrazar una entrega total y sincera a Él.
La conclusión es clara: Jesús ya dio su vida por nosotros, ofreciéndonos el regalo inigualable de la salvación. Ahora nos toca a nosotros responder a este inmenso amor y sacrificio. Estamos llamados a entregar nuestra vida a Él, a algunos a su voluntad, ya seguir sus enseñanzas con un corazón dispuesto y obediente.
Que esta reflexión nos motive a vivir una vida de entrega total a Jesús, siendo testimonios de su amor y gracia en el mundo. Que podamos negarnos a nosotros mismos, cargar nuestra cruz y seguirle fielmente, sabiendo que en Él encontramos la plenitud y el propósito para los que fuimos creados. Que cada día podamos decir con convicción: “Jesús ya dio su vida por mí, y yo estoy dispuesto(a) a darle mi vida”.