Los Pensamientos
La maldad va en aumento por lo que el hombre piensa. Génesis 6:5: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era grande en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo el mal”.
La maldad de los hombres era grande, pero aún peor eran los designios de los pensamientos del corazón: era solamente pensar en hacer lo malo.
Los malos designios de los pensamientos del corazón se refieren a la mentalidad, propósitos y deseos de tomar decisiones para hacer el mal. Es la naturaleza humana caída y pecaminosa. Esta mentalidad se enfoca en satisfacer los deseos egoístas e inmorales, contraponiéndose a la voluntad de Dios y al Espíritu. Dios vio que el hombre estaba decidido a hacer lo malo sin importar cualquier consecuencia.
¿Te ha pasado, o tal vez viste a alguien que, sin importarle en lo absoluto nada ni nadie, ha tomado la decisión de vivir como vive? Drogadictos, desamparados, gente viciosa, hombres engañando a sus compañeras y viceversa…
¿Qué pasa, qué sucede, cómo es posible que haya ideas formadas que uno no se las puede sacar de la cabeza? ¿Cómo es posible que alguien, sabiendo que no es correcto hacer algo que le daña y daña a los que están a su alrededor, no quiera cambiar?
Pensar: formarse ideas en la mente, premeditar de antemano lo que vamos a hacer y cómo vamos a actuar; son imágenes de representaciones virtuales que tienen todos los seres humanos. Pensamiento: fenómeno psicológico racional, objetivo y externo derivado del pensar para la solución de problemas que nos aquejan día tras día.
Hay pensamiento racional y también pensamiento irracional
Pensamiento racional: es el intento de conocer, comprender, juzgar y razonar los procesos de la vida real o irreal. El pensamiento racional es la capacidad de procesar información basada en la lógica y hechos verificables, permitiendo evaluar la realidad sin sesgos emocionales extremos. Ayuda a resolver problemas, alcanzar metas realistas y gestionar emociones de forma moderada. Es un proceso analítico que busca la verdad a través de la razón.
Pensamiento irracional: son pensamientos que aparecen asociados a una emoción intensa y nos hacen actuar de manera impulsiva, generando muchas veces consecuencias negativas para nosotros mismos y para los demás. Los pensamientos irracionales aparecen por diversos factores. Sin embargo, las causas más características son: creencias limitadas, patrones de pensamiento negativos, experiencias traumáticas pasadas, emociones intensas, pesimismo, falta de fe, inseguridad y baja autoestima.
“El proceso de pensamiento es un medio de planificar para superar los obstáculos entre lo que hay y lo que se proyecta”. Según la definición teórica, el pensamiento es aquello que se trae a la realidad por medio de la actividad intelectual. Por eso, puede decirse que los pensamientos son productos elaborados por la mente, que pueden aparecer por procesos racionales del intelecto o bien por abstracciones de la imaginación.
- Cuando Dios creó al hombre le dio la capacidad para pensar y solucionar…
- En la caída del hombre, Satanás pervirtió la manera de pensar para hacer mal y esclavizar al ser humano…
Nuestros propios pensamientos nos pueden descontrolar incluso al ver milagros. Marcos 6:49-50: “Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!”.
¡Qué terrible hacer una petición a Dios y, cuando te contesta, no tener la capacidad de creer porque tu mente no lo cree! Pedro estaba preso. Hechos 12:5: “Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él”.
Dígale a su vecino: “Viene por lo que estás orando”. Dígale nuevamente: “No dudes”.
Hechos 12:12-17: “Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando. Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode, la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta. Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel! Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos. Pero él, haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos. Y salió, y se fue a otro lugar”.
Si logramos controlar los pensamientos y si estos están bajo Dios, no pecaremos y le será imposible al enemigo tener éxito con la tentación. Si tenemos la mente de Cristo, pensaremos como Él piensa y nos involucraremos en su obra. 1 Corintios 2:16: “Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo”.
El tener la mente de Cristo significa fortaleza espiritual
Filipenses 4:7-9: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros”. Hay que habituar constantemente nuestra mente a lo recto y lo bueno.
El mal y el bien son derivados de los pensamientos. Proverbios 23:7: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no está contigo”.
Si te das a la tarea de mejorar tu manera de pensar, lograrás tener un corazón sano y mayor éxito en todo. Mateo 15:19: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre, pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre”.
Jeremías 17:9: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”.
Es importante saber sobre la naturaleza del corazón. La Biblia nos enseña claramente que el corazón es algo en que no podemos confiar. Consideremos lo que dice Jeremías: la pregunta “¿quién lo conocerá?” es retórica. La respuesta es obvia: nadie lo puede entender, solo el Señor, que lo conoce. Jesús dijo que del corazón salen pensamientos malvados, homicidios, adulterio, fornicación, hurtos, mentira y blasfemias. Lo leímos en Mateo 15:19. Lo que nos hace impuros no es lo que entra en la boca, sino lo que sale del corazón.
El corazón es la fuente de los obstáculos entre la confianza y la fe que debemos tener. Por eso Proverbios 28:26 dice: “El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado”.
¿Cómo debemos caminar? Con sabiduría. ¿De dónde viene? Del Señor. La Biblia dice en Proverbios 2:6: “Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia”.
El músculo conocido como el corazón se considera como el centro de la vida física. Es el enfoque de todas las funciones vitales del cuerpo. Sin embargo, en el sentido figurado, el corazón ha venido a conocerse como el centro mental y espiritual de la persona.
El corazón, en lenguaje bíblico, está muy conectado con: el intelecto (Mateo 13:15), los pensamientos (Lucas 6:45), las actitudes (Hebreos 4:12), las decisiones (Proverbios 16:1; 2 Corintios 9:7), los deseos (Salmo 37:4; Romanos 1:24), las emociones (Salmo 4:7; Juan 16:6) y el verdadero carácter de la persona (1 Samuel 16:7).
Tenemos el poder para controlar nuestros pensamientos
2 Corintios 10:5: “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”.
Tener la mente de Cristo significa amar al perdido y dar de lo nuestro para alcanzarlos. Es cambiar tus pensamientos malos por buenos…