• La primera cita bíblica que aprendí de memoria fue Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
• Han transcurrido muchos años desde que la memoricé; sin embargo, hasta en años venideros fue que entendí la importancia que tiene el amor en nuestra vida como hijos de Dios y hasta el día de hoy, todavía no comprendo en su totalidad, porque nos ama tanto que dio a su hijo por nosotros que no lo merecíamos…
►Pero en cierta forma se nos hace más fácil entender el amor que Dios tiene hacia nosotros, el amor que el desea que nosotros tengamos por otros…
►Dios es amor y ese amor divino, lo traspaso a nosotros: sus hijos. Y ahora el anhela que nosotros lo modelemos. 1 de Juan 4:7-8 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
-TENEMOS ENTONCES QUE: AMAR…
►No se puede considerar “Cristiano” quien no ama… Porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios
►Si decimos que tenemos a Dios en nuestro corazón, necesariamente debe haber amor en nosotros… 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
-AMAR A NUESTROS SEMEJANTES…
• Algunos ahora mismo dirán; espere Pastor, pero, es que usted no conoce a mi hermano (a), o a esa persona, éramos buenos amigos e incluso estábamos en la Iglesia juntos, éramos como uña y carne hasta que me las hizo… y lo corte… 1 de Juan 4:20-21 20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.
• Y bueno ahora también alguien dirá, bueno señor voy a amar a mi hermano y ya, si tú me lo mandas… Pero que tal a tu vecino, a tu jefe, a tu enemigo, al que te las hizo una y otra vez…
EL AMOR NO SE PUEDE DEJAR ENFRIAR… - EL AMOR AL PRÓJIMO… - EL AMOR A LA FAMILIA… - EL AMOR A LA VIDA… Mateo 5:43-48 43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
• La enseñanza de Jesucristo que nos dejó en mateo es la de amar a nuestros enemigos. Qué enorme responsabilidad es pretender obedecer en todo a Jesús.
-Como él dice, no tiene ningún mérito amar a quienes nos aman; ¿qué recompensa tendréis? difícil es amar a quienes han contendido con nosotros…
EL AMOR EN SU MAYOR EXPRESIÓN SERIA LA HISTORIA DE AMOR DE UNA PAREJA, UNA HISTORIA QUE SUCEDIÓ Y ES EL MISMO EJEMPLO DE LO QUE ESPERA JESÚS DE NOSOTROS…
La historia de John y Hollis
John Blanchard entró a una biblioteca en Florida, tomó un libro de un estante y se sintió intrigado, no por el contenido del libro, sino por las notas escritas a lápiz en el margen. La suave letra reflejaba un alma pensativa y una mente lúcida y brillante. En la primera página del libro descubrió el nombre de la antigua propietaria del libro, Miss Hollis Maynell. Invirtiendo tiempo y esfuerzo, consiguió su dirección. Ella vivía en la ciudad de Nueva York. Le escribió una carta presentándose e invitándola a cartearse, intercambiar correspondencia.
Sin embargo, poco después, se embarcó, fue enlistado a altamar para servir en la Segunda Guerra Mundial. Durante el año y meses que siguieron, ambos llegaron a conocerse a través de su correspondencia. Cada carta era una semilla que caía en un corazón fértil; un romance comenzaba a nacer. Cada carta que el joven recibía le daba aliento y esperanza para mantenerse con vida y así en algún momento poder regresar y conocer a esa chica que le tenía cautivado el corazón. Blanchard le pidió una fotografía, pero ella rehusó. Ella pensaba que, si él realmente estaba interesado en ella, su apariencia no debía importar. Cuando finalmente llegó el día en que él debía regresar de Europa, ambos fijaron su primera cita a las siete de la tarde, en la estación de trenes de Nueva York.
Ella escribió: "Me reconocerás por un girasol rojo que llevaré puesta en la solapa". El escribió: "Llevaré el libro en mis manos". Así que, a las siete en punto, él estaba en la estación, buscando a la chica cuyo corazón amaba, pero cuya cara desconocía. De pronto, una joven se dirigía a John, su figura era larga y delgada, medidas perfectas 90-60-120, su cabello rubio caía hacia atrás en rizos, sus ojos eran tan azules como el cielo, sus labios y su barbilla tenían una firmeza amable y, enfundaba en su traje verde claro, era como la primavera encarnada.
El comenzó a caminar hacia ella, olvidando por completo que debía buscar un girasol rojo en su solapa. Al acercarse a ella, ella le hizo una pequeña y provocativa sonrisa con sus labios curvó. "¿ten cuidado por donde caminas, marinero?", le dijo la joven. Casi incontrolablemente, John dio un paso para seguirla y en ese momento vio a atrás de esa hermosa joven de verde a quien creía era Hollis Maynell. Estaba parada casi detrás de la chica. Era una mujer de más de muchos años mayor que él, con cabello entre canoso que asomaba bajo un sombrero viejo gastado. Era bastante rellenita y sus pies, anchos como sus tobillos, lucían unos zapatos de tacón bajo y tenía grandes cachetes.
El cuanta que la chica del traje verde se alejaba rápidamente. Se sintió como partido en dos, tan vivo era su deseo de seguirla y, sin embargo, tan profundo era su anhelo por conocer a la mujer cuyo espíritu le había acompañado tan sinceramente durante la guerra, dice que afirmo sus pensamientos y se dijo así mismo que no sería un canalla ya que había una pequeña chispa por agradecimiento a quien tanto le alentó cuando más lo necesitaba.
Y ahí estaba ella. Su faz pálida y regordeta era dulce e inteligente y sus ojos grises tenían un destello cálido y amable. No dudó más. Sus dedos afianzaron la gastada cubierta de piel azul del pequeño volumen que haría que ella lo identificara. Se dijo dentro de si "Esto no sería amor, pero sería algo precioso, algo quizá aún mejor que el amor: una amistad por la cual yo estaba y debía estar siempre agradecido", pensó John. Se cuadró, la saludó y le extendió el libro a la mujer, a pesar de que sentía que, al hablar, le ahogaba la amargura de su desencanto. "Soy John Blanchard, y usted debe ser Hollis Maynell. Estoy muy contento de que pudiera usted acudir a nuestra cita. ¿Puedo invitarla a cenar?"
La cara de la mujer se ensanchó con una sonrisa. "No sé de qué se trata todo esto, muchacho", respondió, "pero la señorita del traje verde que acaba de pasar me suplicó que pusiera esta rosa en la solapa de mi abrigo. Y me pidió que, si usted me invitaba a cenar, por favor le dijera que ella lo está esperando en el restaurante que está cruzando la calle. Dijo que era algo así como una prueba".
Reflexión: No es difícil entender y admirar la sabiduría de Miss Maynell. La verdadera naturaleza del corazón se descubre en su respuesta a lo que no es atractivo. No nos dejemos guiar únicamente por las apariencias. "Dime a quién amas y te diré quién eres."
La señorita Maynell de esta historia no es la primera persona que intenta medir el corazón de su amado con una prueba, Jesús hace exactamente eso, habla de una prueba, en Mateo 25:31 en adelante dice: 31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
►YO ME HE PREGUNTADO SOBRE QUE BASE JESÚS HARÁ LA SELECCIÓN DE LOS QUE ESTARÁN A SU IZQUIERDA Y SU DERECHA…
-LOS SELECCIONARA POR SU NIVEL ACADÉMICO…
-O POR LA DISPOSICIÓN DE SER MISIONEROS Y VIAJAR…
-SERA QUE LA SELECCIÓN SERA POR LA HABILIDAD POR PREDICAR… NO… Mateo 24:34-41 34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 41
SE NOS ESCAPA QUE EL JUICIO FINAL EL DISTINTIVO DE LOS SALVOS, SERA NUESTRO AMOR POR LO INSIGNIFICANTE QUE ES PARA MUCHOS EL AYUDAR A OTROS, PERO ES LO MAS IMPORTANTE PARA JESÚS, PARA SER LOS BENDITOS DE SU PADRE Y QUE HEREDEN EL REINO PREPARADO PARA SUS HIJOS…
►Tal vez muchos quisiéramos que las cualidades para ser escogidos fueran otras, a mí me gustaría que se dijera los que han predicado muchos sermones… - los que han leído toda la biblia… - los que pasan orando fervientemente… - los que cantan, los que sirven en la iglesia, los que alientan, los que lloran aquí en el altar…
►Si queremos ver a Jesús, tenemos que buscar al hambriento y darle de comer, buscar al sediento y darle de beber, buscar al forastero y recogerlo, cubrir al desnudo, visitar a los presos, visitar el hospital para orar por los enfermos, ayudar al anciano, hacer la obra de ayudar a otros…
►PARA VER A JESÚS TENEMOS QUE PASAR LA PRUEBA DE LO IN ATRACTIVO, LA MISMA PRUEBA QUE USO MAYNELL ES LA MISMA QUE USA JESÚS PARA MOSTRARLE QUE EN VERDAD LE AMAMOS…
• Jesús resume la ley en dos mandamientos
Mateo 22:34-40 34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. 35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
¿En qué piensas cuando se habla de amor?
El amor es un sacrificio—cuesta--. Cada vez que amamos a alguien, nos cuesta algo. El tiempo, un talento, el dinero, o el orgullo, cualquiera de estos aspectos puede ser el costo.
-El amor significa involucrarse. Es imposible tener una relación verdadera sin involucrarse con otros. Involucrarse requiere un compromiso, el compromiso requiere trabajo, el trabajo es esfuerzo. El amor es un esfuerzo; es un esfuerzo por caminar según el amor.
-El amor te involucra con otros; no te aísla. El amor requiere extender la mano. El amor dice “Perdóname” primero, y toma la iniciativa en el intercambio que puede traer la restauración y la comprensión.
-El amor involucra dar con sacrificio. El amor no hace lo que es correcto simplemente para recibir algo; el amor hace lo correcto porque es correcto. El amor sana, el amor restaura.
El amor en el matrimonio:
• En la institución del matrimonio, Dios estableció: «Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne». Dejar, unirse y ser una sola carne, tres pasos muy importantes que van juntos. El término «Dejar», debe ser entendido no solo geográficamente sino también psicológicamente. «Unirse», por su parte, simboliza el ejercicio de desarrollar una nueva relación y asumir nuevas responsabilidades y también describe una experiencia continua y creciente. Además, en mi opinión, el concepto «una sola carne», va mucho más allá del acto sexual; lo sexual es simplemente una parte de ser una sola carne. El resultado de unirse implica que dos seres humanos derriben, progresivamente, las barreras que el pecado ha levantado, y recobren, más y más, la experiencia de ser una sola carne. Es importante remarcar que este versículo fue citado literalmente por Jesús cuando enfatizó la esencia del matrimonio antes de la caída.
1 Corintios 13 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.